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Al término del acto de presentación
de la Plataforma contra el Acoso a la Asignatura de
Religión, José Luis Sánchez, presidente de la Comisión
Diocesana de Enseñanza y Educación Católica del arzobispado
de Valencia, entidad que apoya de forma manifiesta las
ideas y las iniciativas de la Plataforma se pronunció
sobre el derecho de la gran mayoría de los padres a
optar por una enseñanza religiosa para sus hijos en
los centros públicos e incluso llegó a indicar: “Si
el 86% de los padres de la escuela pública pide enseñanza
religiosa y el 14% no, proponemos que el estado que
sustentamos todos atienda con una escuela agnóstica
a ese 14% y permita al 86% restante la posibilidad de
una escuela católica pública”.
En referencia a los contenidos y espíritu
del área de conocimiento Sociedad, Cultura y Religión
que comenzará a impartirse a partir del próximo curso
explicó: “Esta área recoge no sólo las bases fundamentales
de nuestra cultura cristiana, sino también las de las
grandes religiones que han hecho posibles las sociedades
y culturas en las que vivimos” por eso opina que “impedir
que todos los niños puedan reflexionar sobre esta área
de conocimiento supondría en la práctica mutilar el
concepto de razón que no es otra cosa sino ‘aprehender
la realidad e interconectarla’”.
Así mismo intercedió por un diálogo
fecundo entre la fe y la ciencia en la escuela. “No
tener la posibilidad de que en el lugar de pensamiento
por excelencia que es la escuela no puedan dialogar
la fe y la ciencia supondría tener ante nosotros hombres
y mujeres divididos, rotos, fragmentados y obligados
a aparecer como fundamentalistas que reducen la fe al
sentimiento y no a la intelegibilidad de dar razón de
la esperanza que poseen”, dijo Sánchez que acusó a los
que se oponen a la enseñanza de la asignatura de religión
en la escuela pública como opción libre de “querer crear
por decreto una escuela pública confesional agnóstica
o atea con el dinero de todos”.
También habló de un “resurgir del totalitarismo”
referido a aquellos “que quieren, empleando el término
de escuela laica, impedir la aceptación de ideas y creencias
juntas en búsqueda de la verdad”. “Lo que tratan es
de excluir lo religioso de una forma xenófoba diciendo
que aunque una persona crea y pague sus impuestos no
tiene derecho a participar desde su visión del mundo
en la cultura a la que el mismo cristianismo ha sido
origen con aportaciones como la creación de la Universidad
y es en el sistema milenario cristiano y no en otro
donde surge la ciencia moderna”, indicó José Luis Sánchez.
Además, el presidente de la Comisión
de Enseñanza y Educación Católica expresó que con la
retirada de la religión de la escuela pública: “Está
en juego la libertad de conciencia, de pensamiento y
educación, derechos humanos que no pueden ser violados.
No aceptamos un pensamiento único que no permita la
pluralidad. A esto añadió que la escuela pública “la
pagamos todos” y que por tanto los agentes sociales
y en especial los padres “tienen derecho desde su conciencia,
desde el pensamiento y la libertad de educación consagrada
en la Constitución a pedir para y con sus hijos una
educación integral en la que su visión cristiana del
mundo y su antropología puedan quedar reflejados en
la escuela que educa a sus hijos”, concluyó José Luis
Sánchez.
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